miércoles, 3 de noviembre de 2010

Los Ángeles de Charlie

Ha pasado la premier week de la temporada 2010/2011 y la pregunta se hace recurrente ¿Alguien podrá con los Lakers? Esto recién empieza, todavía resta una eternidad por delante, pero de a poco se va aclarando el panorama sobre quienes pueden darle pelea a Kobe y sus amigos. Como el enemigo número uno aparecen los Celtics. Boston mantiene la base que lo devolvió a los primeros planos en las últimas temporadas y aparte sumó, para aportar en el poste bajo, a los O'neal (Jermain y Shaq). Clave, el estado físico de jugadores fundamentales como Allen y Garnett. Otro que prentende estar en la lucha es Atlanta. Los Hawks, calladitos, van abriéndose camino y también mantienen el roster que les permitió regresar a los playoffs luego de varios años. La gran desventaja, la falta de experiencia. Portland es otro de los que busca confirmar todo lo que viene insinuando en los últimos años. Al gran momento de Aldridge y Roy, se le sumó la buena tarea de Andre Miller que está logrando su mejor marca en asistencias de los últimos años. Lo malo es la carencia de internos que puedan aportar. Ante las eternas lesiones de Oden también se agregó la de Pryzbilla. Por eso llegaron Camby y Oberto, pero lo de ellos pasa más por el costado defensivo que el ofensivo. La irregularidad de San Antonio es siempre una duda. Ginóbili, tras bajarse del Mundial, llega fresco pero es vital que Duncan recupere su nivel y que Parker, ahora que renovó, no sufra tantos altibajos. También fundamentales, los aportes de Hill, Jefferson y Blair. Para lo último, dejamos al candidato de todos. Miami Heat armó su plantilla con el único objetivo de adueñarse del trofeo Larry O´Brian. Cualquier otro resultado, por nombres que tiene, sería un fracaso. No todo pasa por James y Bosh, sino que se sumaron hombres de experiencia, que en ciertos momentos, pueden llegar a ser claves como Mike Miller, Juwan Howard, Zydrunas Ilgauskas, Jerry Stackhouse y Eddie House. Envidia para cualquiera pero claro, con nombres solamente no se gana.